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    Jugar en el mismo equipo para llegar a la misma meta

    Terapia Familiar

 

Las familias pueden generar cambios para mejorar el estado mental de sus miembros. El bienestar familiar es el objetivo para ayudar a cada uno de sus miembros a desarrollarse en un ambiente sano, cálido y de escucha activa

Como trabajamos

– Terapia sistémica

– Sesiones de hora y media de duración

– Asistencia quincenal

– Propuesta de tareas intersesiones

Cuando acudir a terapia de familia

Happy young family showing legs outside in green nature.

La familia es un sistema que por definición protege, cuida, alimenta, educa, enseña, acompaña, escucha.

La familia es uno de los sistemas que establece y moldea la  forma de relacionarnos con el mundo, de participar del entorno y de sentir la vida. La familia es el eje central sobre el que construimos los cimientos de la personalidad y la red que permanece bajo nuestros pasos frente a las grandes caídas, motivos todos suficientes para cuidarla y alimentarla de la forma más saludable posible.

La terapia sistémica entiende a la familia como un sistema vivo en constante  interacción y cambio, donde todos sus miembros juegan un papel activo en su desarrollo y estructura y cada parte es considerada como elemento fundamental y único con un rol, expectativas, afectos y vínculos asignados, que configuran la dinámica funcional del mismo. Sin embargo, no siempre las familias garantizan el bienestar de sus miembros en todas sus facetas. En ocasiones las dinámicas familiares son disfuncionales y es entonces cuando las interacciones entre sus miembros pueden tornarse dañinas, obteniendo como resultado la presencia de sintomatología en uno o más de ellos.

Poner palabras a esta disfuncionalidad es imprescindible para hacer conscientes y manejables los cambios necesarios en sus interacciones, hábitos, comunicación, asignación de roles, vínculos afectivos y expresión de emociones, entre otros. Cuando alguno de los miembros del sistema presenta síntomas clínicos que le generan  malestar y que están directamente relacionados con la forma de funcionar del sistema familiar, la mejor opción para su tratamiento es la terapia de familia, involucrando a todos los miembros en la mejora del sistema y, por tanto, en la desaparición de la sintomatología.

 

La terapia sistémica entiende a la familia como un sistema compuesto del subsistema conyugal, parental, filial y fraternal, donde se producen interacciones circulares:

 

“Grito porque no contestas…no contesto porque gritas”

“Te doy órdenes porque no te mueves…soy pasivo por tus órdenes”

“Desobedecemos porque mandáis demasiado…mandamos mucho porque nunca obedecéis”

“Llamo la atención para que me hagáis caso…nos enfadas por portarte mal”

“Te chillo por tu pasividad…soy pasivo por tus gritos”

 

En el proceso de enfermar los síntomas deben explorarse desde su origen y desde su mantenimiento. En ocasiones las familias eligen a un miembro como el llamado “enfermo designado”, es el miembro que presenta los síntomas o los problemas de comportamiento y relacionales. Exploraremos qué aspectos estructurales y funcionales de la familia pueden relacionarse con su inicio y mantenimiento y a partir de ahí se propondrán tareas y cambios en las dinámicas disfuncionales.