Programa PensEMOS

Desarrolla tu inteligencia emocional

La relación con uno mismo y la relación con los demás están estrechamente relacionadas con la gestión emocional y las habilidades de comunicación.

Las habilidades emocionales y sociales son un conjunto variado de recursos personales, que nos ayudan a identificar y gestionar nuestras emociones y relacionarnos de manera más eficaz con nosotros mismos y con los demás.  Este conjunto de competencias se ha relacionado con lo que los profesionales del ámbito social llaman: el éxito en la vida.

¿A qué nos referimos con este concepto? PensEMOS

Tener éxito alude a la consecución de objetivos en un ámbito determinado. En la vida cada uno tiene su escala de prioridades, pero podemos englobar que será importante para un individuo: tener buena salud, sentirse bien en sus relaciones personales y lograr un buen trabajo o éxito académico.

¿Cómo influye la gestión emocional en estos tres ámbitos de la vida?

Ejemplos cotidianos hay muchos. Ante cualquier situación se pueden tomar distintas posturas. Si está lloviendo quejarse porque hay que llevar paraguas o alegrarse porque se va a limpiar la ciudad; si tarda el autobús puedo animarme a caminar o quejarme por lo mal que funciona el transporte público últimamente en nuestra ciudad; ante un examen pensar que voy a tener un buen resultado o que voy a hacer el ridículo.

La inteligencia emocional  se aprende y se entrena.

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Veamos en profundidad cada uno de los ámbitos:

Profesión y estudios:

El estilo de pensamiento que usamos ( hablo de estilo como la manera prioritaria con la que uno interpreta y entiende su entorno ) se ha ido entrenando durante toda nuestra vida e influye indiscutiblemente en los resultados que logramos.  ¿Qué piensa el lector que es más fácil: estudiar ante el convencimiento de que se van a lograr resultados o ante la certeza de que nada de lo que hacemos sirve?

El pensamiento positivo es el que más se ha relacionado con el éxito profesional, la perseverancia y el manejo de las frustraciones. El esfuerzo sin resultado inmediato y el sostenimiento de la tarea esconden una fórmula poderosa: La constancia.

Pero no es fácil, para ser constante hay que manejar emociones que nos dirijan al éxito académico y profesional:

  • El miedo al fracaso.
  • El enfado ante las equivocaciones.
  • La inseguridad y la incertidumbre.

“La inteligencia emocional se puede trabajar desde niños”

Salud:

¿Qué sucede con nuestra salud? (pen semos) Desde luego que todas las emociones son útiles. El enfado nos avisa de que  nuestros límites están siendo transgredidos, el miedo sirve para protegernos, la tristeza informa de que hemos perdido algo, la alegría habla de consecución de logros…

Todas las emociones tienen un correlato fisiológico. Esto es que una parte de nuestro cerebro es “el encargado” de ponerlo en funcionamiento y poder emocionarnos.

Si habéis visto la película de PIXAR “del revés” se comprenderá mejor lo que expongo. Cuando una de las emociones está invadiendo el espacio de las demás, se puede llegar a colapsar el funcionamiento general. No podemos estar siempre contentos, al igual que no podremos soportar reaccionar a todas las situaciones con enfado. El ejemplo más evidente es el cuadro de estrés. Las afecciones cardiovasculares, obesidad o abuso de sustancias están íntimamente relacionadas con los afectos y su gestión.

El estrés a largo plazo afecta a nuestra salud, tanto a nivel físico como mental.

Relaciones personales:

En cuanto a nuestras relaciones, pensemos en nosotros mismos. La relación con uno mismo y la relación con los demás están estrechamente relacionadas con la gestión emocional y las habilidades de comunicación.

Asertividad, empatía, el establecimiento de límites, hacer peticiones, realizar cumplidos, delegar… ¿quién nos enseña a hacer todo esto?, ¿ cuándo lo aprendimos?, ¿ cómo lo interiorizamos? PENS EMOS

Todas estas habilidades se aprenden y se entrenan pero hasta ahora no existía un espacio dedicado a mejorar o incorporar nuevas destrezas. Quién no ha tenido apuros para poner límites a un jefe vehemente, dificultades para reclamar un préstamo, sentimiento de culpa ante el deseo de expresar un “NO”.

En conclusión:

– La inteligencia emocional es una de las habilidades que más influyen en el bienestar del individuo.

– No se trata de una competencia innata si no que se aprende y se entrena.

– Como cualquier aprendizaje el comienzo temprano favorece la incorporación de las habilidades.

DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL.

GRUPOS REDUCIDOS.PRECIO 50 €/MES, 35€/MES FAMILIAS NUMEROSAS

                         Grupo 1: de 6 a 8 años – Jueves 16:30 -17:30h

                         Grupo 2: de 9 a 12 años – Jueves 17:30-18.30h

                         Grupo 3: de 13 a 15 años – Lunes 17:30 -18:30h

                         Grupo 4: de 16 a 18 años – Lunes  16:30-17.30h

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Por todo ello en ATEM, trabajamos desde edades tempranas conscientes de que la prevención es una apuesta segura.

PENS EMOS tu aula de inteligencia emocional

Alicia Reinoso

Coordinadora del área psicopedagógica de ATEM

 


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